El mono de paja de la “lucha feminista del primer mundo”

Hace rato está dando vueltas por redes sociales una foto que compara “luchas feministas en el primer mundo” vs. “lucha real”. En las primeras, salen protestas del tipo exigir que para cruzar salga un monito con vestido, derecho a andar sucia con la menstruación (y que no sea juzgada), contra la censura del cuerpo o derecho a que no ser juzgadas por no depilarse. En las segundas, salen unas mujeres kurdas “defendiéndose del estado islámico”.

En filosofía se suele llamar “armar un mono de paja” cuando se representa de manera errónea la postura del contrincante. De este modo se ataca esta representación torcida en vez de la verdadera postura.

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El mono de paja está en asumir que todo el feminismo se reduzca a lo antes mencionado cuando a lo más son su expresión más liberal (o incluso irrelevante, como me parece que lo es el esencialismo biológico de la apología por la menstruación). ¿Por qué no muestran la lucha por el aborto, los casos de “crímenes pasionales” o los tipos de desigualdades en el mundo del trabajo que van desde el tipo de trabajo al que se accede hasta la cantidad de remuneración (y muchísimos más)? Del mismo modo, siendo que gente de izquierda lo ha compartido, ¿por qué no mostrar que la “lucha real” es la de los kurdos armados en contraste con las manifestaciones pacíficas y ciudadanas (hasta con cuerpos pintados) demandando unos simples “derechos sociales”? Porque eso también es una visión retorcida y los argumentos están hace rato sobre la mesa: el modo de operación del capitalismo contemporáneo reconoce un nicho de acumulación en los derechos sociales, los privatiza y encuentra nuevas formas de extracción de valor en desmedro de victorias fruto de la organización de las clases populares. De este modo, avanzar en la recuperación de derechos sociales permite cuestionar el carácter mismo del estado, como algo funcional e instrumentalizado por la burguesía. Estos últimos han ejercido su dominación, en extremo neoliberal, pero con discurso progresista y de izquierda. Véase socialdemocracia en el mundo: Partido Laborista en el Reino Unido, PASOK en Grecia (Syriza a estas alturas así como va), PSOE en España y la Concertación a nuestro caso.

Lo peor es ver gente de izquierda compartiendo esta imagen… como si fuese graciosa (?). Entonces la pregunta a hacerse es, si esto es claramente un mono de paja, es decir, representa torcidamente la postura que busca atacar (a la lucha feminista que se da en el primer mundo) ¿por qué hacerlo? ¿por qué es gracioso? ¿por qué sería la lucha feminista algo a atacar? Sobre esto último, ¿será que incomoda la postura que uno dice poseer? De ser así ¿cuál sería? ¿obstaculiza el progreso de la verdadera lucha por el avance de la clase obrera o los privilegios, sean cuales sean, que posee?

Y ojo, no es decir que la lucha feminista no pueda ser cuestionada como algo que obstaculice las transformaciones sociales, tampoco quiere decir que no sea válido cuestionar la centralidad que pueda tener o no al lado de otras luchas. Esos cuestionamientos tienen que realizarse siempre y no sólo por el feminismo, sino que por todas las luchas, porque no es como que en la izquierda revolucionaria (si quiera en la reformista) tengamos un repertorio de triunfos del cual vanagloriarnos. Considerando todo lo anterior, también cuestionar si más que estar en una relación horizontal, en realidad el feminismo es algo simultáneo, es decir, modificación de una práctica antes que un agregado a modo de apéndice… en fin. Antes que hacer una persecución del correcto comportamiento que debiesen tener las mentalidades progresistas, mejor decirles: déntrese.

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